Estan entre nosotros
Parece que parte del equipo de los servicios secretos rusos que enveneno a Litvinenko ha venido a refugiarse a España. Segun un conocido ex-KGB que ahora vive en el exilio, lo primero que haria el equipo es separarse y tomar diferentes rutas seguras. Habitualmente las vias que van desde Europa hasta la antigua URRS pasando por nuestro pais siguen la siguiente ruta. Llegar a España a traves de un gran aeropuerto comercial, con un vuelo lo mas concurrido posible para evitar controles. Desplazarse en tren hasta Valencia, porque el tren es un medio muy anonimo, y Valencia esta muy bien comunicada a traves de la linea del mediterraneo. Una vez en el aeropuerto de Valencia, se coge un vuelo a Turquia, Rumania o Bulgaria y desde alli se recorre el trayecto final en coche robado o de alquiler.
Es importante, para el paranoico moderno disponer de varias de estas rutas de escape preparadas para un caso de emergencia. Lamentablemente mis ingresos no son suficientes para disponer de varios pisos francos en la geografia mundial, pero tengo la precaucion de disponer de una cuenta en un banco internacional que facilita dinero en todo el mundo con toda confidencialidad. No quiero hacer publicidad gratuita en la pagina, si alguien esta interesado puede contactarme a traves del correo electronico.
Pero las rutas de escape de este tipo son usadas mas habitualmente por equipos volantes, que se desplazan alli donde son necesarios. Tambien existen equipos durmientes que viven camuflados completamente en la sociedad, hasta que se les solicita ejecutar un golpe. Este es el caso del envenenamiento del exministro Egor Gaidar, realizado por una celula permanente del FSB en Gran Bretaña. Aunque las dos operaciones hayan sido ejecutadas por el mismo servicio de inteligencia, esta ultima ha sido ordenada por los afines a Putin, para girar la tortilla y hacer parecer al status quo ruso la victima injusta y no un verdugo implacable. ¿Quien no se dejaria comer un alfil para intentar un jaque mate en dos jugadas?
Informense y juzguen por si mismos; pero despues no se asuste si tambien vienen a por usted.